Adquirir un producto o contratar un servicio de forma online es un proceso cada vez más común gracias a la comodidad, facilidad de compra y seguridad que ofrece Internet. 

Solo hay que tener en cuenta una serie de precauciones y consejos prácticos, con los que se puede evitar ser víctima de un ciberataque y poder realizar así una compra online sin complicaciones. ¡Sigue leyendo para conocerlos!

Toma medidas de protección preventivas

En primer lugar, para llevar a cabo una compra segura por Internet debes implementar algunas medidas de protección preventivas.

Por un lado, debes comprobar que el dispositivo esté correctamente configurado y protegido. Es decir, es necesario que tenga la última versión del sistema operativo y que, además, cuente con un antivirus actualizado que sea capaz de analizar y detectar posibles amenazas.

También es importante que no utilices una conexión wifi pública, ya que estos son espacios compartidos donde otras personas pueden acceder y en el que vas a introducir información privada. Tus datos personales y financieros son muy delicados y no deberían ser conocidos por personas extrañas, que con los conocimientos necesarios podrían acceder a ellos y robarlos con una mayor facilidad que si estuvieras conectado o conectada a la red wifi de tu casa.

Así mismo, si no conoces la tienda online donde quieres comprar, es muy recomendable que busques información sobre ella. Cualquiera de ellas debe mostrar públicamente su nombre completo, NIF y domicilio fiscal. Aunque también es interesante conocer un número de teléfono o una dirección de correo electrónico para que, en caso de necesitarlo, puedas ponerte en contacto con la empresa.  

En línea con lo anterior, también puedes consultar la experiencia de compra de otras personas usuarias. Para ello puedes revisar las redes sociales de la marca, las cuales  juegan un papel muy importante a la hora de desenmascarar tiendas fraudulentas, o puedes hacer una búsqueda general por Internet sobre la misma y ver cómo son sus valoraciones, críticas y reseñas. Aunque te recomendamos que entres en los perfiles de estas personas y revises que verdaderamente se trata de gente real que ha consumido el producto o servicio que quieres adquirir, ya que existe la posibilidad de que se trate de bots o perfiles falsos creados por la competencia para dañar la imagen de una marca.

Observa la página web con detenimiento

Una vez hayas puesto en práctica estos pasos, es momento de analizar cuidadosamente la página web en la que deseas comprar.

Existen varios aspectos que pueden ayudarte a identificar si se trata de un portal seguro, como que la URL empiece por https y no por http. Si contiene la s (de seguro) significa que la página cuenta con el sello SSL o Secure Sockets Layer, el cual verifica que la web tiene un protocolo seguro para transmitir información encriptada. Además, tiene que aparecer un símbolo en forma de candado cerrado y haciendo clic en él podrás ver sus datos.

Además, comprueba si muestra sus apartados legales, como los “Términos y condiciones” y la “Política de privacidad”. En caso de que los contenga, léelos atentamente antes de realizar tu compra y si no los encuentras, puede ser un motivo para desconfiar de la página.

Igualmente, si la tienda online es de confianza suele disponer de un apartado de preguntas frecuentes donde resuelven diferentes cuestiones como: ¿Cómo puedo cambiar o devolver un producto?, ¿cómo puedo modificar o cancelar mi pedido?, ¿cuánto tarda en llegar mi pedido?, ¿puedo enviar el pedido a otra persona?, ¿cómo utilizo mi código descuento?, ¿qué métodos de pago puedo usar?

Por último, observa si la página contiene errores gramaticales y ortográficos, lo cual mostraría una falta de cuidado y mimo en su creación y, por tanto, podría indicar que se ha creado con otros fines diferentes al de la venta.

Conoce los métodos de pago y sus características

Cuando ya te hayas decidido a comprar en una página web segura y tengas que realizar el pago, elige cómo hacerlo. Estos son los métodos de pago más conocidos:

Bizum

Es muy popular entre particulares, pero también está ganando terreno en los comercios online. De hecho, ya cuenta con el respaldo de algunas entidades financieras debido a que la gran mayoría de bancos ofrece este servicio desde su aplicación móvil.

Contrareembolso

Esta alternativa de pago permite la posibilidad de pagar una compra una vez se recibe el paquete, en lugar de abonar el dinero en el momento de la adquisición. El pago se realiza cuando la empresa de mensajería entrega el paquete, siendo necesario dicho pago para poder disfrutarlo.

Monederos digitales

También se les conoce como wallets y se han convertido en un método de pago popular. Funcionan como una cartera en formato virtual donde se guardan las tarjetas de crédito. Las aplicaciones más famosas son Apple Pay, Amazon Pay, Samsung Pay o Google Pay, aunque los principales bancos también se han sumado a esta tendencia. Este tipo de herramientas utilizan la autenticación biométrica, de manera que solo con tu huella dactilar puedes realizar pagos.

PayPal

Ofrece una total privacidad debido a que a la tienda online no le aparecen tus datos personales ni los de tu tarjeta, sino que es esta plataforma la que guarda tu información de forma segura. Actúa parecido a una cartera virtual, donde transfieres el dinero que quieras gastar y, de esta forma, evitas pagar directamente con tu tarjeta bancaria.

Tarjeta de crédito o débito

Es la forma de pago online más habitual, ya que todas las entidades bancarias están preparadas para realizar este tipo de operaciones con total seguridad y fiabilidad. Aunque pagar en una tienda online con tu tarjeta de crédito puede parecer arriesgado, todos los bancos tienen implementado un sistema de doble verificación que dificulta que se realicen transacciones no deseadas con tu tarjeta.

Otra sugerencia es que utilices la autenticación de dos pasos en el momento del pago, mediante el tipo de autenticación que prefieras:

Otras consideraciones útiles

También es importante que desconfíes de las promociones o anuncios llamativos que recibas. Especialmente durante las campañas de rebajas y cuyo remitente sea de una página web desconocida. 

Por otra parte, te aconsejamos que conserves cualquier prueba que verifique que has comprado en determinado comercio online, como el correo de confirmación de un pedido o el justificante de compra, incluso hasta cierto tiempo después de haberlo recibido.

El último paso es revisar tus cuentas bancarias después de haber realizado una compra por Internet y comprobar que no hay ningún movimiento sospechoso. Si detectas algún extracto que tú no hayas realizado o autorizado, ponte en contacto con tu banco y alértale de la situación.

Amplía tus conocimientos y descubre más sobre las claves para comprar por Internet con éxito y seguridad, consultando nuestro decálogo de buenas prácticas en las compras online. ¡Hay mucho que aprender!