Virus informático: recomendaciones para utilizar un antivirus

protección antivirus

Al igual que cuidas tu salud para protegerte de los virus, tus dispositivos también necesitan protección frente a los virus informáticos. De este modo, conseguirás prevenir o limitar sus daños. Si mantienes un comportamiento responsable cuando navegas por Internet y cuentas con un buen antivirus, ya estás proporcionando a tus dispositivos una primera línea de defensa frente a la mayoría de riesgos que habitan en la red. 

En este artículo te mostramos cómo puedes convertir tu antivirus en una solución completa y eficaz de seguridad digital, exprimiendo a fondo todos sus beneficios. 

¿Cómo actúa un antivirus para proteger tus dispositivos?

Un antivirus es un software integral de seguridad. Esta herramienta digital se encarga de analizar tu ordenador, tableta o teléfono móvil en busca de virus o archivos infectados que eliminar. A su vez, y gracias a su evolución en los últimos años, la mayoría de antivirus también son capaces de detectar la presencia de programas maliciosos o malware, programas espías o spywares y otras muchas amenazas que se dedican a recopilar información personal o alterar el correcto funcionamiento del equipo. 

Además de analizar el equipo en el momento en que se lo indiques o de forma regular, el antivirus te permite escanear archivos descargados en tus aparatos y verificar la seguridad del sitio web que vas a consultar. En consecuencia, esta herramienta no solo impide que surjan vulnerabilidades, sino que también ayuda a mantener un comportamiento más responsable. 

Sin duda, una de las funciones más útiles del antivirus es la posibilidad de revisar al completo los diferentes archivos presentes en tu disco duro. Esto es muy útil para garantizar que ninguna amenaza cibernética se ha instalado entre tus archivos o para comprobar si algún sitio web ha realizado una descarga maliciosa sin tu permiso en el equipo. 

Este análisis tardará más o menos en función de la cantidad de archivos almacenados en tu dispositivo. Por regla general, puedes configurar el antivirus para que periódicamente se analicen en profundidad tus archivos de forma automática. También puedes recurrir a un análisis más breve, que se centrará en comprobar la salud de los principales sistemas, archivos y programas. 

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Los beneficios de los antivirus

El principal beneficio que te aportan los antivirus es la protección contra los riesgos presentes en Internet. Además, no solamente te protege a ti, sino que rompe la cadena de transmisión hacia otros dispositivos. La defensa es eficaz y en la mayoría de las ocasiones es preventiva. Esto quiere decir que el antivirus detectará la amenaza justo cuando trata de acceder al sistema, por lo que te mantiene a salvo sin que te des cuenta.

También te ofrecen protección frente al spam de anuncios no deseados, que llenan tu pantalla de ventanas emergentes de publicidad. Estas pueden ralentizar el funcionamiento del sistema y perjudicar la navegación. Ten en cuenta que esta práctica no solo se orienta a molestar, sino que en ocasiones se utiliza para tratar de introducir programas maliciosos en el ordenador.

Otra ventaja es que protegen la seguridad de dispositivos portables, como es el caso de un disco duro externo o una memoria USB. Al conectarlos a tu ordenador, el antivirus los analizará en busca de amenazas. Esta acción la puedes llevar a cabo personalmente o configurar tu antivirus para que se realice de forma automática. 

Peligros frente a los que protege un antivirus

La principal amenaza frente a la que te defienden son los virus. Estos programas se diseñan para entrar sin ser detectados en ordenadores ajenos. Su objetivo es el de robar archivos, borrar documentos, modificar la configuración o, simplemente, causar molestias. Hay virus de diferentes tipos, por lo que es muy recomendable mantener el equipo preparado.

También se encargan de prevenir la entrada de gusanos informáticos. Son programas capaces de ejecutarse y propagarse por sí mismos a través de una red. Cuando se ponen en marcha, se dedican a colapsar las redes y equipos en los que se encuentran. A la hora de expandirse, utilizan correos electrónicos o cualquier otro medio disponible.

Por último, los troyanos son otro tipo de amenaza ante la que defienden, la cual es difícil de detectar. Se ocultan con la apariencia de un programa legítimo para, una vez ejecutado, permitir el control remoto del equipo en el que se encuentren. El peligro que suponen es alto, ya que otra persona tendrá acceso completo a tu ordenador, con todo lo que esto supone.

¿Cómo elegir un buen antivirus?

En la actualidad puedes disponer de una amplia variedad de programas de seguridad digital de gran calidad completamente gratis. La mayoría de los desarrolladores ofrecen las funcionalidades básicas, como el análisis del ordenador o teléfono móvil, sin coste alguno.

Procura escoger un antivirus con una interfaz sencilla. Esto te ayudará a comprender rápidamente el funcionamiento de la herramienta y cómo poner en marcha cada una de sus opciones. Además, sabrás cómo reaccionar siempre que se presente un problema, lo que te facilitará tomar la decisión adecuada.

Junto a esto, escoge aquel antivirus que cuente con actualizaciones diarias o en el menor lapso de tiempo posible. Así, conocerá las últimas amenazas que han aparecido y podrá defender tu ordenador de manera efectiva.

Por descontado, no utilices un programa pirata, ya que estos podrían ser troyanos. Recuerda que tienes opciones de antivirus gratuitos en sus funciones básicas. Este es el caso de Avira o Avast, los cuales mantendrán alejada cualquier amenaza. 

Por su parte, el sistema operativo Windows cuenta con antivirus incorporado: Windows Defender. Este se encarga de evaluar las posibles amenazas presentes en el ordenador, evita que entres en páginas inseguras o bloquea una aplicación si esta es sospechosa. Una de sus mayores ventajas reside en que es capaz de trabajar en colaboración con otras aplicaciones del mismo tipo que instales. Ten en cuenta que muchos antivirus son incompatibles entre sí, por lo que no puedes instalarlos todos simultáneamente.

virus

Tipos de antivirus

Los antivirus se presentan en tres categorías principales. Cada una está pensada para responder a las necesidades de quien los utiliza, pero todos ellos te ofrecerán una solución efectiva.

  • Antivirus autónomo. Es un programa especializado en detectar y analizar virus concretos. Se instala en un dispositivo portátil, como un USB, y se emplea en ordenadores ya infectados. Así, es posible devolver estos equipos a la normalidad de forma sencilla y sin infectar otras máquinas.
  • Paquetes de seguridad. Son antivirus avanzados que cuentan con diferentes funcionalidades. Su base reside en el análisis de amenazas y su eliminación, aunque añaden cortafuegos (sistemas que impiden el acceso no autorizado), opciones de control parental o antispyware. Este es el tipo de antivirus que más frecuentemente encontramos en nuestros dispositivos. 
  • Antivirus en la nube. En estos casos el antivirus se encuentra alojado en la nube, es decir, en los servidores de la compañía y no en tu ordenador. Únicamente necesitas instalar el cliente (una pequeña aplicación) para poder utilizarlo. Realizará los escáneres de modo automatizado y te protegerá en todo momento.

¿Cómo sacarle el máximo partido a un antivirus?

El primer paso que debes seguir es el de mantener actualizado el antivirus. Ten en cuenta que quienes delinquen no dejan de crear amenazas nuevas, por lo que necesitas mantenerte al día. Si no lo haces, estarás poniendo en riesgo tu equipo y el resto de dispositivos. El programa que uses no detectará posibles problemas, ya que no dispone de información para reconocerlos.

Procura programar análisis completos del sistema cada cierto tiempo. Aunque también puedes realizar análisis de forma manual, esta opción es mucho más cómoda. Solo deberás indicar al programa cuándo quieres que entre en acción y, como actúa en segundo plano, podrás dedicarte a otras tareas mientras se realiza el análisis. 

Mantén activado el cortafuegos en todo momento. El cortafuegos es un sistema de seguridad que bloquea los accesos no autorizados a un dispositivo. La mayoría de antivirus lo ofrecen de manera gratuita y es una defensa de lo más eficiente. No evita que sigas utilizando una red, pero sí frenará cualquier intento de acceder sin los permisos debidos.

Por descontado, no cierres el antivirus bajo ningún concepto. Por suerte, cuando enciendes el ordenador, esta herramienta se pone en marcha de manera automática. Esto evita olvidos o despistes por parte de quien lo está usando. No obstante, podrías llegar a cerrarlo sin darte cuenta o pensando que no lo necesitas. Si haces esto, estarás desprotegido frente a cualquier amenaza de la red.

En definitiva, la mejor defensa contra la mayoría de ataques informáticos comienza por la instalación de un antivirus. Estos programas aumentan tu seguridad cuando navegas y protegen tu información frente a los y las ciberdelincuentes. 

Para conocer más sobre seguridad digital, ¡no dejes de leer otros apartados de la Guía de Ciberseguridad!